miércoles, 20 de agosto de 2008

La politica en manos de la oposicion mediatica

"Cuando escucho a este tipo de intelectuales tengo ganas de vomitar", así terminó el reportaje Marcelo Moreno de Radio Mitre, a la tarde...
Por Nicolás Casullo Se habita un tiempo donde lo mediático roba casi todo lo real de la realidad. La carencia de ideas y programáticas de una oposición política no constituida definidamente, provoca que esta ausencia haya sido reemplazada, cooptada, tal vez casi de manera definitiva, por la lógica de la información de masas (movilero, locutor, entrevistador, periodista analista). Una lógica mucho más eficaz, y con sello de época, en la trama de la sociedad, donde los medios en su “no hacer política” hacen la sustancial política diaria que confirmaría la imprescindible muerte de la política, dejada atrás como lo zángano y corrupto en la vida de los argentinos.
Una lógica periodística del slogan, de la frase compactadora, del título fuerte, del copete “síntesis”, del dato gancho, del impacto efectista, del hallazgo ocurrente, del reduccionismo de corte publicitario “en tres palabras”. Una lógica de la trasmisión diaria en cadena de todos los informativos. Una lógica mediática bandolera, cuyo oficio totalizante ha devenido desvalijar los hechos centrales, quitar del medio los sentidos que importarían ver debajo de la hojarasca, sustraer los significados. Cumplir entonces puntillosamente el repertorio conservador, reactivo y antipolítico del statu quo permanente, mientras se almuerza con Mirtha Legrand: un sentido común esparcido, siempre logrado, que el dominio entre bambalinas del país y las apetencias del mercado capitalista necesitan para explicar el mundo. Todo se “compra”, todo se “vende”. Por lo tanto lo único cierto es “el mercado”. La mercancía informativa expone un supuesto mundo a su imagen y semejanza, como lógica que rotula y marca tecno-masivamente a la ciudadanía.
Ejemplo uno de atraco mediático. La Presidenta dijo en la Plaza: “desde una corporación, cuatro personas a las que nadie votó, a las que nadie eligió, se reunían, deliberaban, decidían y comunicaban al resto de los argentinos quién podía andar por las rutas del país y quién no”, significando que ningún sector o instancia civil puede asumirse ese poder, salvo el Estado y el gobierno elegido por voto, que puede plantearse esa acción interruptora bajo conmoción o conflicto grave interno y externo, o en circunstancias excepcionales de un orden amenazado. Los grandes medios gráficos, radiales e informativos concentrados, transformaron sin embargo inmediatamente esa frase sobre los representantes del agro, en: “cuatro personas a las que nadie votó”, como si la Presidenta ignorase algo que sabe hasta el menos avezado de los ciudadanos: que efectivamente fueron votados, gremialmente, para gobernar las normales tareas de cada asociación. Pues bien, sobre esa falacia extrema de poda mediática, se montó el mayor sintagma explicativo de las últimas 72 horas para recalentar las aguas del conflicto.
Ejemplo dos de sustracción mediática. Durante estos cien días y pico de dura protesta que planteó el lockout agrario, un acontecimiento extraordinario superó al resto de las noticias, de los datos, cifras, diferencias y voces. Y ese suceso fue el corte de rutas o tractorazos permanentes que asolaron el país, lo desabastecieron de alimentos, suministros y libre paso de la gente, hasta alcanzar grados de caos y de sociedad “en abismo”. Pues bien, en todo este lapso no hubo ni varios programas, ni los necesarios, ni un solo programa (desde los medios de masas más concentrados y de buena audiencia) que se haya dedicado exclusiva y totalmente a tratar, señalar, reflexionar y condenar con pelos, argumentos, señales, voces y comentaristas esta producción reaccionaria sobre la escena nacional: el país cautivo por los “buenazos mateadores” de las banquinas. Por el contrario, el accionar mediático provocó una inmensa platea social, para la cual ese dato vertebral y nocivo a una institucionalidad democrática con su régimen de partidos, fue absolutamente naturalizado, neutralizado, aceptado, velado en los reales sentidos que portaba de violencia, autoritarismo y brutalidad anticomunitaria.
Qué te digo cuando te digo
Tanto uno como otro ejemplo de manipulación mediática (entre otros) que involucran nada menos que la palabra presidencial y la operatoria anticiudadana mayor de estos tres meses, grafican claramente el estado mental y de conciencia de gran parte de los argentinos, en cuanto a saber de qué se tratan las cosas, que está sucediendo en su país, qué está en juego en los desacuerdos, y qué representan los diversos actores de la escena. Puede decirse entonces, como perspectiva de comprensión de la crisis nacional, que la posibilidad de avance hoy de un gobierno democrático institucional (que se autoidentifique con amplios sectores populares sufriendo distintos grados de injusticia y postergación de sus derechos sociales) pasa también y de manera cada vez más acuciante por una instancia de desmontar diariamente un orden que cuenta las cosas (para la probabilidad de modificar tales cosas).
Una contienda que sin duda no remite a ninguna Secretaría de Cultura ni a un Ministerio de ciencia pensado casi exclusivamente para la tecnoindustria, sino que remite a la pura política actuando culturalmente, en estado de constante actualización de sus concepciones de masas, hacia las masas y con las masas. Teniendo en cuenta que la disputa neurálgica en nuestra democracia –en un mundo como el actual bajo dinámica transcultural de derecha– es quebrar constantemente disposiciones interpretativas dominantes. Querellar un orden de los imaginarios en cada coyuntura. Expropiar dimensiones simbólicas de masas educadas y formadas por los propios adn del sistema de alienación en su edad audiovisual expandida. Compenetrarse del clásico, y para algunos superado, tema de las ideologías y de las clases sociales, tal cual enseñaban los libros marxistas tan vendidos en la calle Corrientes años atrás.
En la Argentina de estos días se evidencia que el debate por los significados es una lucha comunicacional de masas donde se juega suerte y destino de cada política. Algo similar sucede en América latina. La época democrático popular y todas las izquierdas necesitan un nuevo ensayismo de análisis y de masas cotidiano, que amalgame herencia de sociólogos, de periodistas, de nietos de Jauretche, de intelectuales y cuadros políticos que digan y disputen palmo a palmo conciencias ciudadanas demasiado golpeadas y desorientadas en la última década. Desenredar a las palabras del astuto pastiche mediático de cada jornada. Tratar de llevarlas a un sitio donde les dé de vuelta el aire y las refresque.
Hoy esas palabras, y las definiciones que componen, no muestran. Esconden. Cuando en la “gran radio y la gran TV” se dice tan ecuménicamente “dialogar” se está diciendo en realidad quitar las retenciones. Y cuando se dice pastoralmente “pacificar”, o “buscar la unión de todos los argentinos”, se dice también y solamente quitar las retenciones. Y cuando se hace referencia a un Parlamento con mayoría oficialista por una cuestión de votos, se dice “escribanía para la firma”, “mano de yeso”, o se postula como nueva “calidad democrática” una increíble cámara de legisladores desagregada en “cientos de posturas” cada una por su lado como “las miles de historia de la ciudad de San Francisco” protagonizada por Karl Malden en los ’70.
La “objetividad” mediática
Los medios de comunicación imponen su bestial “diagrama institucional” bajo una horma de mercado que hoy reina soberana. Implantan su matriz de acuerdo a la programación emisora, su valor de lo que sería democracia, la virtud de un votante apolítico que en realidad no debe saber ni siquiera a quiénes elige cuando elige, porque debería votar átomos “libres” de compromisos partidarios. En esa misma dimensión mediática y formativa del espíritu (como dirían los idealistas alemanes del XIX) se organiza un mensaje a repetición con muy pocas variaciones: los gobernadores e intendentes que estructuran la política son todos “rehenes o secuaces de la chequera”, las concentraciones populares son “mercenarios a cincuenta o cien pesos por cabeza”, el Estado de nuestra democracia “una máquina que le está metiendo las manos en los bolsillos a usted señor oyente todos los días”, la adhesión de Hebe de Bonafini a Cristina Fernández “cinco palos puestos sobre la mesa”, y la Presidenta “una secretaria de Kirchner”.
Se asiste diariamente a la desmembración ideológica de lo democrático desde la absoluta irresponsabilidad de los dueños del mensaje, una suerte de aquelarre mediático disolvente de todo valor, y donde no existe propuesta alternativa ni referente ni el menor asombro ante cualquier cosa: estadio societal plausible de ser simbolizado con la pregunta con que Marcelo Bonelli inicia su entrevista con Elisa Carrió la semana pasada en A dos voces de TN: “¿Y doctora, el Gobierno sigue robando?”. O el comentario de un periodista de Radio Mitre a la tarde, Marcelo Moreno, que luego de una entrevista que me hace un programa, de escuchar mis reflexiones críticas al agro, y de cortar la comunicación, cerró el reportaje diciendo al aire: “cuando escucho a este tipo de intelectuales tengo ganas de vomitar”.
Es indudable que en el campo de la contienda política por el significado de los hechos, y sus consecuencias, es donde el Gobierno viene perdiendo terreno en manos de un poder que desgasta, desvaloriza, deslegitima, sin dar cuenta de sus emisiones y sin que nadie le pida cuentas políticas de sus responsabilidades e intereses en los marcos del conflicto. Más allá de sus errores, que los tiene abundantes en la crisis del agro, ése es el dato del presente democrático argentino: si el Gobierno no asume este desafío con el despliegue de todos sus recursos humanos, su proyecto democrático carece de la consistencia persuasiva que la época exige.
Publicado en Pagina12 el 21 de junio de 2008

martes, 19 de agosto de 2008

Hacia una nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

Disertación del Lic. Gabriel Mariotto sobre el

Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

En el marco de una nueva estrategia de trabajo de la Coordinación del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil , luego de la realización de la Cumbre Social en Tucumán, y de las actividades previstas para el segundo semestre de este año, se realizó el pasado martes 12 de Agosto, la Charla sobre el Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que contó con la presencia del Licenciado Gabriel Mariotto, titular del COMFER y del Representante Especial para la Integración y la Participación Social , Embajador Oscar Laborde.

La disertación que se realizó en la sede de la Asociación Personal Aeronáutico congregó a representantes de instituciones integrantes del CCSC, de organizaciones sociales, intermedias y experiencias de comunicación radial de algunas provincias argentinas y del conurbano bonaerense.

El Embajador Oscar Laborde contextualizó la situación en América Latina, los últimos acontecimientos en nuestra región para, a partir de allí, comprender la necesidad de discutir y avanzar sobre una herramienta legislativa que esté al servicio del conjunto de la población y sus entidades representativas.Especificó, en el análisis, el proceso vivido en nuestro país en materia de comunicación, desde la Dictadura Militar hasta el presente, haciendo referencia especial a la decisión adoptada por el Gobierno Nacional, de profundizar la discusión sobre este proyecto de ley y su posterior envío al Congreso.

El Licenciado Mariotto, por su lado, a partir del contexto antedicho, hizo especial referencia a la experiencia de Telesur de Venezuela, sus características y el rol que tiene hoy en ámbito de los medios masivos en América Latina. En ese marco planteó la necesidad de seguir articulando entre los distintos medios de cada país para enfrentar los espacios de concentración en materia de información y alejarse del discurso único. Desde allí, resaltó la importancia de contar con una nueva ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Explicitó algunas características del Proyecto en lo que hace a la necesidad de que existan igualdad de oportunidades para los medios públicos, privados y de las diferentes expresiones sociales; poniendo como ejemplo la importancia de que las Centrales Sindicales argentinas tuvieran, cada una de ellas, una radio.

Resaltó que debe entenderse a la comunicación como un servicio y que por lo tanto ésta es la oportunidad de establecer un debate sobre los alcances del mismo y que la ley debe ser parte de una instancia de mayor democratización en el país.

El titular del Comfer puso de manifiesto la trascendencia del rol de la Sociedad Civil en este momento, llamando a la participación para lograr una Ley que surja del consenso mayoritario de la sociedad argentina.

También dio cuenta de las presiones que existían para que no se avance con el Proyecto, y que el rol que jugaron los medios en el paro patronal del campo tenía una relación directa con la decisión del Gobierno Nacional por presentar el mismo en las Cámaras y que por lo tanto, como había ocurrido con la Ley de Educación, estaba la decisión de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner de generar todos los espacios y acciones suficientes para lograr los consensos necesarios para que la ley sea votada en el Congreso.

Al finalizar la charla se abrió un momento para las preguntas donde aparecieron inquietudes e interrogantes relacionados con problemáticas en el interior del país, tanto de radio como de canales de televisión, el rol de las cooperativas, la política de comunicación del Gobierno y la participación de las personas con capacidades diferentes en el Proyecto de Ley, entre otras.

Desde la Coordinación del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil se evaluó de gran importancia el encuentro del titular del Comfer con los representantes de las organizaciones sociales y el compromiso de colaborar en la tarea de difusión sobre los alcances del Proyecto de Ley. Redactor Carlos Borgna REIPS

viernes, 15 de agosto de 2008

Observatorio de Medios de Argentina
Agencia Periodística del MERCOSUR (APM)
Facultad de Periodismo y Comunicación SocialUniversidad Nacional de La Plata (UNLP)
Portal para Estudios en Periodismo y Comunicación (PECyP)
COMUNICAN (Asociación Latinoamericana para la Comunicación Social)
Observación y Análisis de las coberturas realizadas por el canal de televisión Todo Noticias (TN) sobre la agenda política nacional y especialmente sobre el desenvolvimiento de Cristina Fernández de Kirchner, entre los días 28-07-2008 al 01-08-2008
Director: Víctor Ego Ducrot
Coordinador: Fernando López
Observadora Responsable: Catalina Curciarello
CONCLUSIONES
Conforme a los datos que registra en sus informes Cuantitativo y Cualitativo, y respecto de la muestra y período de investigación que se explicitan en el Informe Proyecto, el Observatorio de Medios de Argentina destaca que:
  • El canal de televisión Todo Noticias (TN) no cumple con los estándares de calidad y equilibrio informativo que requiere la plena y amplia vigencia de todo sistema democrático, que, para ser tal, debe favorecer la ejecución más amplia del derecho de las ciudadanas y los ciudadanos a informar y estar informados.
  • Sobre todo señala y alerta sobre las técnicas, herramientas y gramáticas de construcción noticiosa e informativa de TN, toda vez que las mismas revelan, como se destaca en el Informe Cualitativo, un uso discriminatorio de fuentes y un marcada carencia de contrastes entre las mismas, práctica que deriva en el ocultamiento e invisibilización de la compleja estructura de actores y sujetos que se desenvuelven sobre el escenario económico, social, político y cultural de nuestro país y del mundo.

También señala que desarrolla su actividad periodística con una manifiesta tendencia unilateral adversa al Gobierno Nacional, poniendo el acento de ese posicionamiento editorial sobre la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y el titular del partido oficialista, el ex presidente Néstor Kirchner.

Al respecto subrayamos aquí lo apuntado en el Informe Cualitativo sobre algunos casos noticiosos:

  • Sobre las últimas medidas tomadas por el gobierno, se comprobó que (…) en general fueron breves, en comparación con otras noticias (…). No obstante se trató el tema en casi todas las ediciones.
  • Las fuentes empleadas para cubrir estas noticias fueron todas oficiales y no fueron contrastadas, ni con otras del mismo carácter ni con no oficiales, tendencia esta (…) que se registra en toda la práctica informativa de TN.

Asimismo, y recurriendo nuevamente a citas del Informe Cualitativo, se deja constancia de la utilización de expresiones instaladas como determinados sentidos comunes entre el universo de televidentes, como técnica para la construcción de cargas valorativas de clara parcialidad respecto de determinados tópicos de la agenda:

  • En general, las noticias fueron presentadas y desarrolladas de manera muy descriptiva, pero hubo algunas excepciones: 'Jubilaciones con ajustes' (Noticiero Central, TN, 28 de julio). Un título que utiliza la palabra ajuste, que el sentido común tiende a asociarlo con rebaja, achicamiento, etc., cuando en realidad la medida se refiere a un aumento de las jubilaciones.
  • En la presentación de esa misma nota el conductor señala: "una buena noticia, pero para el 2009...". TN relativiza así el carácter de buena noticia y añade "habrá que ver como se comporta el Congreso, porque el proyecto oficial se encontrará con otros presentados por la oposición y organizaciones de jubilados".

Esos ejemplos demuestran que, para expresar su posicionamiento editorial, TN apela a la manipulación abierta y franca del material informativo y de su audiencia.

Respecto del uso discriminatorio de fuentes, citamos como ejemplo parte de la cobertura de las protestas sociales acaecidas en Córdoba durante la semana de observación. Dice nuestro Informe Cualitativo:

  • Se consultan las opiniones del gobernador, o funcionarios de la gobernación, y ciudadanos o comerciantes de la zona que se han visto perjudicados por las jornadas de protesta. Pero no hay fuentes del sector de los manifestantes.

El Observatorio de Medios de Argentina constató también que TN orienta su agenda y posicionamiento editorial con esmerada coherencia.

  • En líneas generales, los temas tratados en los programa informativos y de opinión contemplados en la muestra, coinciden con lo abordados en el espacio noticioso relevado, TN Central.

Si bien los programas informativos y opinión ofrecen un abanico relativamente más amplio de fuentes – al tratar temas como INDEC e inflación se constaron voces gubernamentales y opositoras- surge que estos y el espacio noticioso relevado

  • comparten en forma sistemática su intencionalidad editorial, abiertamente negativa para el Gobierno Nacional y sus principales figuras políticas.

No obstante, entre uno y otro programa informativo y de opinión surgen diferencias de estilos y matices.

Al respecto dice nuestro Informe Cualitativo:

  • Esta coincidencia expresa que el medio establece su programación en forma sistemática, coherente y compacta, de acuerdo a lo que considera son los temas más importantes de la actualidad política y económica del país, y que, por lo tanto, presenta a sus televidentes una agenda de relevancia editorial y con exclusión de otros tópicos.
  • En líneas generales, se destaca que el programa 'Desde el llano', conducido por Joaquín Morales Solá, fue el que tuvo la posición más decididamente opositora al Gobierno, por las fuentes consultadas y por la expresa opinión del conductor.

Conforme a lo expuesto, y siempre partiendo de la muestra y el período relevado, el Observatorio de Medios de Argentina considera que el canal de televisión Todo Noticias (TN) no cumple con los estándares de calidad y equilibrio informativo que requiere la plena y amplia vigencia de todo sistema democrático, que, para ser tal, debe favorecer la ejecución más amplia del derecho de las ciudadanas y los ciudadanos a informar y estar informados.

Una vez más, como lo hiciera en oportunidad de su informe referido a la cobertura desplegada por cuatro diarios de influencia nacional al tópico reforma de la Ley de Radiodifusión – el mismo se puede consultar en www.pecyp.com.ar- , el Observatorio de Medios de Argentina considera que:

  • La reforma o sustitución de la actual Ley de Radiodifusión y otras políticas públicas tendientes a la democratización efectiva de los espacios mediáticos es de vital importancia para el fortalecimiento del sistema democrático, claramente lesionado este por las tendencias que vienen registrando los medios más influyentes del país.
  • Las instancias institucionales y prácticas que surjan de esas nuevas políticas públicas deben otorgarle prioritaria participación activa a las mas diversas y variadas expresiones ciudadanas, que integran la compleja composición de la sociedad argentina.
  • Es de vital importancia democratizar la propiedad y el funcionamiento del sistema mediático privado, para lo cual se hace indispensable la adopción de políticas públicas que le pongan fin a la estructura oligopólica y concentrada de ese sistema.
  • También debe ser ampliado, democratizado –con amplia participación ciudadana y de organizaciones sociales- y dotado de recursos materiales y humanos el Sistema de Medios Públicos, para que la prensa impresa, la radiofonía, la televisión y las vías de comunicación digital lleguen a los más amplios sectores de la sociedad, de forma tal que los mismos puedan expresarse en ellos, con plena vigencia de los principios de pluralidad y diversidad.

Por último, el Observatorio de Medios de Argentina insiste una vez más en que su cometido –aportar a la ciudadanía herramientas que permitan evaluar el comportamiento de los medios de comunicación, factores de destacadísima importancia dentro de todo sistema democrático- se inscribe dentro de un objetivo prioritario: hacer efectivo y darle amplitud real al concepto libertad de prensa, toda vez que el mismo debe ser un derecho de todos los sujetos sociales y no quedar circunscrito a quienes se desempeñan como propietarios de medios de comunicación.

martes, 12 de agosto de 2008

La Libertad de Expresión es un Derecho Humano

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS SOBRE LIBERTAD DE EXPRESIÓN PREÁMBULO REAFIRMANDO la necesidad de asegurar en el hemisferio el respeto y la plena vigencia de las libertades individuales y los derechos fundamentales de los seres humanos a través de un estado de derecho; CONSCIENTES que la consolidación y desarrollo de la democracia depende de la existencia de libertad de expresión; PERSUADIDOS que el derecho a la libertad de expresión es esencial para el desarrollo del conocimiento y del entendimiento entre los pueblos, que conducirá a una verdadera comprensión y cooperación entre las naciones del hemisferio; CONVENCIDOS que cuando se obstaculiza el libre debate de ideas y opiniones se limita la libertad de expresión y el efectivo desarrollo del proceso democrático; CONVENCIDOS que garantizando el derecho de acceso a la información en poder del Estado se conseguirá una mayor transparencia de los actos del gobierno afianzando las instituciones democráticas; RECORDANDO que la libertad de expresión es un derecho fundamental reconocido en la Declaración Americana sobre los Derechos y Deberes del Hombre y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Resolución 59(I) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Resolución 104 adoptada por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, La Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como en otros instrumentos internacionales y constituciones nacionales; RECONOCIENDO que los principios del Artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos representan el marco legal al que se encuentran sujetos los Estados Miembros de la Organización de Estados Americanos; REAFIRMANDO el Artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos que establece que el derecho a la libertad de expresión comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas sin consideración de fronteras y por cualquier medio de transmisión; CONSIDERANDO la importancia de la libertad de expresión para el desarrollo y protección de los derechos humanos, el papel fundamental que le asigna la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el pleno apoyo con que contó la creación de la Relatoría para la Libertad de Expresión, como instrumento fundamental para la protección de este derecho en el hemisferio, en la Cumbre de las Américas celebrada en Santiago de Chile; RECONOCIENDO que la libertad de prensa es esencial para la realización del pleno y efectivo ejercicio de la libertad de expresión e instrumento indispensable para el funcionamiento de la democracia representativa, mediante la cual los ciudadanos ejercen su derecho a recibir, difundir y buscar información; REAFIRMANDO que los principios de la Declaración de Chapultepec constituyen un documento básico que contempla las garantías y la defensa de la libertad de expresión, la libertad e independencia de la prensa y el derecho a la información; CONSIDERANDO que la libertad de expresión no es una concesión de los Estados, sino un derecho fundamental; RECONOCIENDO la necesidad de proteger efectivamente la libertad de expresión en las Américas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en respaldo a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, adopta la siguiente Declaración de Principios; PRINCIPIOS 1. La libertad de expresión, en todas sus formas y manifestaciones, es un derecho fundamental e inalienable, inherente a todas las personas. Es, además, un requisito indispensable para la existencia misma de una sociedad democrática. 2. Toda persona tiene el derecho a buscar, recibir y difundir información y opiniones libremente en los términos que estipula el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Todas las personas deben contar con igualdad de oportunidades para recibir, buscar e impartir información por cualquier medio de comunicación sin discriminación, por ningún motivo, inclusive los de raza, color, religión, sexo, idioma, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social. 3. Toda persona tiene el derecho a acceder a la información sobre sí misma o sus bienes en forma expedita y no onerosa, ya esté contenida en bases de datos, registros públicos o privados y, en el caso de que fuere necesario, actualizarla, rectificarla y/o enmendarla. 4. El acceso a la información en poder del Estado es un derecho fundamental de los individuos. Los Estados están obligados a garantizar el ejercicio de este derecho. Este principio sólo admite limitaciones excepcionales que deben estar establecidas previamente por la ley para el caso que exista un peligro real e inminente que amenace la seguridad nacional en sociedades democráticas. 5. La censura previa, interferencia o presión directa o indirecta sobre cualquier expresión, opinión o información difundida a través de cualquier medio de comunicación oral, escrito, artístico, visual o electrónico, debe estar prohibida por la ley. Las restricciones en la circulación libre de ideas y opiniones, como así también la imposición arbitraria de información y la creación de obstáculos al libre flujo informativo, violan el derecho a la libertad de expresión. 6. Toda persona tiene derecho a comunicar sus opiniones por cualquier medio y forma. La colegiación obligatoria o la exigencia de títulos para el ejercicio de la actividad periodística, constituyen una restricción ilegítima a la libertad de expresión. La actividad periodística debe regirse por conductas éticas, las cuales en ningún caso pueden ser impuestas por los Estados. 7. Condicionamientos previos, tales como veracidad, oportunidad o imparcialidad por parte de los Estados son incompatibles con el derecho a la libertad de expresión reconocido en los instrumentos internacionales. 8. Todo comunicador social tiene derecho a la reserva de sus fuentes de información, apuntes y archivos personales y profesionales. 9. El asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada. 10. Las leyes de privacidad no deben inhibir ni restringir la investigación y difusión de información de interés público. La protección a la reputación debe estar garantizada sólo a través de sanciones civiles, en los casos en que la persona ofendida sea un funcionario público o persona pública o particular que se haya involucrado voluntariamente en asuntos de interés público. Además, en estos casos, debe probarse que en la difusión de las noticias el comunicador tuvo intención de infligir daño o pleno conocimiento de que se estaba difundiendo noticias falsas o se condujo con manifiesta negligencia en la búsqueda de la verdad o falsedad de las mismas. 11. Los funcionarios públicos están sujetos a un mayor escrutinio por parte de la sociedad. Las leyes que penalizan la expresión ofensiva dirigida a funcionarios públicos generalmente conocidas como “leyes de desacato” atentan contra la libertad de expresión y el derecho a la información. 12. Los monopolios u oligopolios en la propiedad y control de los medios de comunicación deben estar sujetos a leyes antimonopólicas por cuanto conspiran contra la democracia al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del derecho a la información de los ciudadanos. En ningún caso esas leyes deben ser exclusivas para los medios de comunicación. Las asignaciones de radio y televisión deben considerar criterios democráticos que garanticen una igualdad de oportunidades para todos los individuos en el acceso a los mismos. 13. La utilización del poder del Estado y los recursos de la hacienda pública; la concesión de prebendas arancelarias; la asignación arbitraria y discriminatoria de publicidad oficial y créditos oficiales; el otorgamiento de frecuencias de radio y televisión, entre otros, con el objetivo de presionar y castigar o premiar y privilegiar a los comunicadores sociales y a los medios de comunicación en función de sus líneas informativas, atenta contra la libertad de expresión y deben estar expresamente prohibidos por la ley. Los medios de comunicación social tienen derecho a realizar su labor en forma independiente. Presiones directas o indirectas dirigidas a silenciar la labor informativa de los comunicadores sociales son incompatibles con la libertad de expresión.