miércoles, 18 de agosto de 2010

CURSOS Y TALLERES PARA LA COMUNICACIÓN POPULAR - COMO PONER EN MARCHA UNA EMISORA POPULAR - UNIVERSIDAD DE LANUS

Programa

Modalidad: Taller (teórico-práctico) con tutoría personal presencial.
Duración: Tres días corridos, 30 horas de clases.
Miércoles 18 de agosto, 8.3o horas- Inscripción/ entrega de material de apoyo.

    Miércoles 18 de agosto, 9.oo horas. Aula Magna de la UNLa
  • 9.oo a 9.45 Comunicación y democracia. Aram Aharonian.
  • 9.45 a 10.30 Periodismo popular y militancia. Espacio público y espacio privado. Ernesto Espeche.
  • Receso merienda: 10.30 a 10.45
  • 10.3o a 12.00 Aspectos jurídicos de la ley 26.522. Claudio Schifer/Manuel Baladrón
  • Receso almuerzo
  • 14.3o a 15.15 El contexto de inserción de medios populares. Los medios de comunicación como dispositivos políticos. Víctor Ego Ducrot
  • 15.15 a 16.00 Análisis de las lógicas sociales presentes en las experiencias latinoamericanas de radio y TV alternativas.. Santiago Aragón.
  • 16.00 a 16.45 Medios universitarios. Eduardo Seminara.
  • Receso merienda 16.45 a 17.00
  • 17.0o a 17.45 Profesionalización del comunicador popular. Modelo de la intencionalidad editorial. Víctor Ego Ducrot
  • 17.45 a 18.30 Análisis comparativo entre el nuevo marco legal y el vigente desde la dictadura militar. Los desafíos que implica la aplicación de la ley 26.522. Gustavo Bulla. 
    Jueves 19 de agosto, 9.oo horas. Aula Magna de la UNLa
  • 9.00 a 9.45 El proceso de concentración mediática de los 90´s. Principales grupos mediáticos. Contenidos de la TV abierta argentina. Origen y tipo de programación. Mariana Baranchuk.
  • 9.45 a 10.30 Los modos de ver y hacer radio. Conocimiento, consumo y apropiación de tecnología. Omar Turconi.
  • Receso merienda 10.30 a 10.45
  • 10.45 a 11.30 Democratización del conocimiento. Rol del Estado en el nuevo mapa mediático. Alejandro Verano.
  • 11.30 a 12.15 Debate: Qué significa la democratización de la comunicación.
  • Receso almuerzo
  • 14.3o a 15.15 Producción de contenidos contrainformativos. Ernesto Espeche.
  • 15.15 a 16.45. Los modos de ver y hacer televisión. La alternatividad. Tecnología y comunicación en la era digital. Susana Espinosa, Julio Cardoso, Adrián Costoya.
  • Receso 16.45 a 17.00
  • 17.0o a 17.45 Régimen de licencias para emisoras populares y elementos a tener en cuenta para conformar una emisora popular. Digitalización de la TV: las posibilidades que ofrece para la pluralización de voces. Gustavo Bulla.
  • 17.45 a 18.30 Planificación y gestión de un medio audiovisual popular. Por qué y para qué. Sustentabilidad y sostenibilidad de un proyecto. Aram Aharonian. 
 Tercer día, de 9.00 horas a 13.00 y de 14.30 a 18.30. Taller-Aulas de la UNLa
  • Taller en grupos de trabajo.
  • 9.45 a 10.30 Los modos de ver y hacer radio. Conocimiento, consumo y apropiación de tecnología. Omar Turconi
  • Elaboración de proyectos de comunicación popular: radio y televisión.
  • Debate en plenaria sobre cada uno de los proyectos presentados
  • Entrega de certificados. 

CONFERENCISTAS Y DOCENTES

  • Alejandro Verano Es integrante del directorio de Radio y Televisión Argentina (RTA). Fue Decano de la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata. Licenciado en Periodismo y Comunicación Social. Además publicó los tomos 1 y 2 del libro “Medios de comunicación en la Argentina” y “Diagnóstico y perspectiva”.
  • Aram Aharonian Periodista, profesor universitario e investigador. Fundador y ex director de Telesur, director del Observatorio en Comunicación y Democracia de la Universidad Latinoamericana y del Caribe. Presidente de la Asociación Latinoamericana para la Comunicación Social. Es autor, entre otros, de “Vernos con nuestros propios ojos” y “Apuntes sobre comunicación y democracia”.
  • Ernesto Espeche Periodista, docente e investigador universitario. Es Doctor en Comunicación de la Universidad Nacional de La Plata y Director de la Carrera de Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) Además es coautor del libro “Sigilo y nocturnidad en las prácticas periodísticas hegemónicas”.
  • Gabriel Mariotto Licenciado en Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Guionista y Director de los documentales “Operación Walsh” y “Padre Mugica”. Fue profesor titular a cargo de la cátedra: “Periodismo y Literatura” (UNLZ) y Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ). Fue interventor del COMFER y en la actualidad es el Presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual.
  • Gustavo Bulla Licenciado en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires. Es profesor e investigador en Políticas de Comunicación en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. En la actualidad es Director Nacional de Supervisión y Evaluación del COMFER / Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual.
  • Mariana Baranchuk Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Asesora de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual. Docente de “Políticas y Planificación de la Comunicación”, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.
  • Pablo O. Campos Licenciado en Ciencias de la Educación y profesor universitario en distintas universidades nacionales. Es Doctorando en Comunicación y especialista en radios comunitarias y escolares.
  • Santiago Aragón Licenciado en Comunicación. Es profesor en distintas universidades nacionales y en la actualidad es Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. (UNLZ).
  • Víctor Ego Ducrot Periodista, escritor, y profesor universitario. Director de la Agencia Periodística del MERCOSUR (APM) y del Observatorio de Medios de Argentina de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Es autor de mas de una docena de libros, ensayos periodísticos y ficción y compilador del libro “Sigilo y nocturnidad en las prácticas periodísticas hegemónicas”.
Mabel Maidana, Co-Coordinadora Comisión Nicolás Casullo
de Medios Audiovisuales en Carta Abierta

lunes, 9 de agosto de 2010

DONDE ESTA EL PERIODISTA

*Aram Aharonian

Un poco de historia

Hace medio siglo, la profesión del periodista gráfico gozaba de respeto y de dignidad, obtenía el reconocimiento de la sociedad, y jugaba un papel intelectual y –por qué no– también político. Hoy, el periodismo escrito apenas significa una pequeña porción del expandido mundo de los medios de comunicación social, en especial audiovisual y cibernética, donde los empleados ya no son periodistas sino trabajadores mediáticos, personas anónimas.

Hoy el producto final de un medio de comunicación no es de autoría de un periodista, sino el resultado de una cadena de trabajadores que participó en la construcción de, por ejemplo, una noticia.

Cada información trabajada por una cadena audiovisual tiene en su camino a una treintena de empleados, incluidos juristas. Ya no existe el orgullo de lo personal ni la responsabilidad personal, aunque aún haya quienes creen en la primicia.

La revolución tecnológica permitió que las noticias viajen de un lado a otro: ya no era un problema enviar la información. Pero el cambio significó también que la noticia se convirtió en un buen negocio; obviamente no como la conocíamos, sino trastocada en espectáculo, en show.

El descubrimiento del enorme valor económico de la información se debe a la llegada del gran capital a los medios de comunicación y a la necesidad de manipular grandes mercados para facilitar los grandes negocios y, también, el lavado de dineros, muchos de ellos provenientes de la venta de armas y de drogas.

El gran capital configuró redes de comunicación masiva que se convirtieron en poquísimo tiempo en enormes conglomerados en poder de pocas manos: grandes grupos corporativos y multimediáticos dejaron casi fuera del negocio a pequeños medios marginales.

La dirección de las corporaciones quedó en manos de gente que nada tenía que ver con el periodismo, sino que lo veían como vía, herramienta, para obtener grandes y rápidas ganancias. A un jefe de un gran medio no le interesa si la noticia es verdadera, sino si tiene interés y puede vender.

La ética fue una de las primeras víctimas, y el valor de la palabra quedó totalmente trivializado. El trabajador de un medio masivo comercial no investiga en busca de la verdad sino que busca acontecimientos sensacionalistas que ayudan a la empresa a obtener una rentabilidad máxima.

En el mundo capitalista de hoy, tener medios de comunicación es tener poder.

El nuevo negocio mediático


Dicen que el periodismo realmente cambió porque la noticia se convirtió en negocio desde la llegada del gran capital a los medios de comunicación, y la progresiva concentración de estos en pocas manos.

Los grandes multimedios quedaron en poder de empresarios, de gente que no tenía nada que ver con el periodismo, ni siquiera les interesaba la profesión, sino que veían la información como forma, instrumento, herramienta para obtener grandes, altas y rápidas ganancias, y como instrumento para garantizar mercados, consumidores para los productos de sus empresas, fueron estos productos bienes materiales o ideas.

A los nuevos gerentes de los medios no les interesa si la historia es real, verdadera, sino si es interesante y puede vender. Se terminó la ética del periodismo, y fue sustituida por la (¿carencia de?) ética del empresario. La búsqueda de la verdad fue reemplazada por la búsqueda de lo que se pueda vender, y la palabra perdió el valor que tuvo durante décadas, siglos.

La pantalla de televisión relata versiones erróneas, manipuladas, incompletas, incompetentes, que se imponen como una realidad virtual sin la posibilidad de ser contrastadas con la realidad o con documentación original.

Millares de personas aprenden y repiten historias irreales, construcciones ficticias de un pensamiento e imagen únicos, divulgados por los medios comerciales de comunicación, a lo largo y ancho del mundo. Las voces alternativas no tienen la capacidad de ofrecer la misma accesibilidad que los medios masivos, a menos que se conviertan también en medios masivos, alternativos al pensamiento hegemónico.

Los medios deciden qué destacar, qué omitir o invisibilizar, qué cambiar, quién es el protagonista y quién el antagonista; quién tiene voz y quiénes quedan afónicos e invisibles en la construcción de ese mundo virtual.


Cabe preguntarse si son medios de información o de desinformación y ocultamiento. En los noticieros del primer mundo, los latinoamericanos aparecemos sólo cuando nos ocurre una desgracia, pero lo más grave es que ese mismo formato de ocultamiento, tergiversación, manipulación es utilizado por los medios comerciales de nuestros propios países.

Los grandes conglomerados empresariales operan sobre la mentalidad y la sensibilidad de las sociedades que gobiernan y generan una nueva fuente de historia, falsificada, fragmentada, artificial, superficial, descontextualizada.
 
La gente común conoce la historia (virtual) a través de los medios. Y solo cuando su propia realidad contrasta con esta historia virtual y la hace estallar en pequeños trozos, logra darse cuenta de esa dualidad, de ese divorcio entre medios y realidad, entre realidad virtual y real. Cada vez más historias virtuales ocupan el lugar del mundo virtual en nuestro imaginario, que nos alejan de la historia y de los problemas reales del mundo real de las distintas y diversas civilizaciones.
 
La manipulación de los modos en que piensa la gente es ya una práctica de enorme difusión, que se emplea de diferentes medidas y con diferentes sentidos. Ya no existe la censura como tal sino que se emplean otros mecanismos que definen qué destacar, qué omitir, qué cambiar; en definitiva qué manipular de manera sutil, sistemática, porque esa es la forma de dominar la imagen que dan a conocer a la sociedad y a las sociedades, para operar no sólo sobre la mentalidad sino también sobre la sensibilidad de las sociedades.
 
Nuestras sociedades consumen hoy grandes dosis de información sin siquiera saber que es falsa. La clave es un sistema de instantaneidad que nadie puede verificar y que en muchas ocasiones es una aviesa manipulación de laboratorios y estudios de cine o televisión.
 
Hoy, los medios de comunicación comerciales –en general– juegan su papel para deformar la realidad en beneficio de sus intereses y fabricar una opinión pública favorable al sistema y de resistencia a los cambios estructurales de la sociedad.
 
Cumplen una misión ideológica. Su finalidad no es dar al ciudadano el conocimiento objetivo del sistema social en que viven, sino ofrecerles por el contrario una representación mistificada de este sistema social, para mantener a los ciudadanos en su lugar, dentro del sistema de explotación.
 
En Latinoamérica los medios del sistema cumplen de manera estricta este papel. Ocultando o tergiversando la realidad crean opinión pública, como lo hacen también las firmas encuestadoras, generalmente contratadas por el mismo medio.


Los grandes medios de comunicación, convertidos en negocio del libre mercado, son tolerantes con la mentira, la falacia y los montajes. Por ello, una mentira tan grande como la supuesta existencia de armas químicas y de destrucción masiva en el Irak de Saddam Hussein, que nunca aparecieron ni fueron jamás expuestas, fue el pretexto para la brutal invasión genocida estadounidense.

En la actualidad cuando nadie duda de la mentira del gobierno de George W. Bush, pocos “medios democráticos” cuestionan la invasión y la ilegalidad de la agresión y el genocidio que, con otra administración, sigue adelante.

No hay que olvidar la creciente concentración del poder de la comunicación social en los planos nacionales y también en el transnacional, para manejar a su antojo el bombardeo en tres dimensiones que parecen unificarse: información, cultura de masa, publicidad.

Los medios comerciales hoy

Los medios masivos de comunicación son aplanadoras de la desculturización, pero aún más, portadores de la alienación, para que el ser humano pierda la identidad y la perspectiva histórica. Hoy, ese inmediatismo del que hablábamos, no permite el análisis de la noticia y la información pasa a ser más de impresiones y sensaciones, que de verdades y realidades.

Se apunta al sentimiento y no al raciocinio. Los investigadores han constatado grandes coincidencias en los discursos de las grandes empresas en cualquiera de estas dimensiones (información, entretenimiento, publicidad): son rápidos, utilizan frases cortas y títulos impactantes; son sencillos, sostienen un vocabulario básico y capaz de ser entendido por todos y usan permanentemente los elementos de dramatización: se expresan mediante emociones. Transmiten noticias de la misma forma en que uno le habla a los niños: sencilla, brevemente y de forma emocional, conduciendo, inevitablemente, a una concepción reduccionista del pensamiento.

Hay quienes dicen que son medios que buscan el lucro o convierten la información en mercancía, pero realmente son departamentos de grandes conglomerados empresariales que tienen como objetivo apoyar la política comercial e ideológica en la que se sustenta su sistema de producción y comercialización. Sus contenidos se conforman con los criterios establecidos por sus accionistas y anunciantes e intentan mantener una relación cordial con los gobiernos si son amigos, u hostil y de chantaje si no son dóciles.

La frivolidad, el chismorreo y la banalidad se suman a su método de adocenamiento ciudadano. ¿Podemos hablar de censura, de regulación o de autorregulación? A nadie parece interesarle el derecho ciudadano a la información y el conocimiento, uno de los derechos fundamentales del hombre. ¿A nadie le interesa la responsabilidad social de los medios? Hablan de regulación de contenidos, pero sólo se trata de regular la actividad de las empresas.

Hoy un espectro persigue el mundo: el de los medios de difusión mundiales y del mensaje mundial de los medios de difusión.


Alguien dijo que estos medios de difusión mundiales son como un barman global, que sirve el mismo cóctel a todos sus clientes, mezclando las mismas dosis e ingredientes de noticias, puntos de vista y avisadores, puntuales y subliminales, con una pizca adicional de sensual incitación consumista.

Muchas teorías de egregios comunicólogos murieron ahogadas por la realidad. Hasta hoy se enseña en algunas universidades latinoamericanas que Internet garantiza la democratización de la información. Alcanza con ver el recibo telefónico para saber que eso no es así.

Internet, nuevo espacio para la libertad de información, es también un nuevo espacio para la libertad de comercio. El control del ciberespacio depende de satélites, de líneas telefónicas y de comunicaciones, y no resulta nada casual que en los últimos veinte años, en todo el mundo, la privatización haya arrancado estos servicios de las manos públicas, para entregarlas y concentrarlas en manos de los grandes conglomerados transnacionales de la comunicación, europeos y estadounidenses.

Los banqueros Rothschild se enteraron por palomas mensajeras de la derrota de Napoleón en Waterloo, pero ahora las noticias corren más rápido que la luz y con ellas viaja el dinero en las pantallas de computación, a razón de dos billones -dos millones de millones- de dólares al día, de los cuales un buen porcentaje corresponde al capital especulativo, que juega a la lotería financiera global. La economía virtual traslada capitales, derriba precios, arruina países y también fabrica millonarios y mendigos en un santiamén. A nosotros, generalmente, apenas nos toca el último renglón.

*Aram Aharonian es periodista. Nació en Montevideo. El golpe de estado lo expulsa a Buenos Aires donde comienza a trabajar para Corriere de la Sera, Excelsior de México y se encarga luego de la edición gráfica del diario Noticias. Sobrevivió durante la dictadura trabajando en las agencias de noticias Prensa Latina e InterPress Service. Entre 1982 y 1985 fue editor y jefe de redacción del diario La Voz. En 1986 comenzó su período venezolano. En Caracas dirigió varias agencias de noticias, fue editor de United Press Internacional (UPI) además de corresponsal de varios medios extranjeros. Autor del proyecto para una televisión latinoamericana a comienzos de 2005 fue nombrado vicepresidente de La Nueva Televisión del Sur y director general de Telesur.

Mabel Maidana, Co-coordinadora Comisión Nicolás Casullo
de Medios Audiovisuales en Carta Abierta.

lunes, 2 de agosto de 2010

"El hombre no sería hombre si le fuera negado el hablar incesantemente, desde todas partes y hacia cada cosa..."


Cuando Gabriel Mariotto se refirió al entonces proyecto, hoy ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como la "Madre de Todas las Batallas" quizá no fue cabalmente comprendido por un público no acostumbrado a poner en debate todo lo concerniente a la comunicación y los medios. Sin embargo fue una frase profunda en la medida que una normativa para una comunicación democrática abre el espacio a todas las voces que quieran expresarse y perfecciona la democracia.

El filósofo Martín Heidegger -de cuya autoría es el título de este posteo-  en su conferencia "El camino al habla" (1950) dijo lo siguiente:
La capacidad de hablar no es sólo una de las facultades del hombre, de idéntico rango que las demás. La capacidad de hablar constituye el rasgo esencial del hombre. Este rasgo distintivo contiene el esquema de su esencia. El hombre no sería hombre si le fuera negado el hablar incesantemente, desde todas partes y hacia cada cosa (...) En la medida en que el habla le concede esto, el ser del hombre reside en el habla.
 El semanario Miradas al Sur publicó el domingo 1-08-10 un artículo escrito por Nahuel Gallota sobre el lanzamiento de una canal de TV por parte de los vecinos de la villa 31 y 31 bis.

Inmediatamente recordé que "el habla es la morada del ser",  y pensé que entonces los argentinos de la villa 31 y 31 bis decidieron hacer uso de la palabra y la imagen para decirnos y compartir su Ser: como son, que piensan, que hacen, que desean, que sueñan...

Televilla en vivo y en directo

Abajo hay una canchita de tierra con un arco que tiene más centímetros de alto que de largo, una placita con juegos y sin chicos, una jauría de ocho perros que no dejan de ladrar, vecinos que se saludan, el olor a fritura de comida para vender y un cartel blanco con letras góticas en azul que dice “Mundo villa tv”.

Arriba están los autos, la curva, los pisos y las piezas nuevas casi a la misma altura de los autos.

Segovia quiere que los automovilistas que pasan por la autopista que está a cinco metros de su casa vean la capacidad para trabajar que tiene la gente del barrio. “Porque acá, en la 31 –dice Segovia– hay vecinos que trabajan en el armado de los hierros del Hotel Hilton y otros que construyen autopistas. Además hay plomeros, gasistas y albañiles de las empresas más importantes del país.” Desde hace meses, en la 31, también hay periodistas, actores y productores.

Segovia es cuarentón, llegó de Bolivia hace 15 años, y es delegado de la manzana. Usa un pantalón largo azul del Chelsea y una campera a medio cerrar de la marca que sólo puede vestir a Racing. A esta altura del día, faltan minutos para las siete de la tarde, la raya al costado anda perdida en su cabellera morocha. Su casa es, además de casa, salón de fiestas, sede del correo argentino en el barrio y estudio de televisión de Mundo Villa TV, de donde dice ser “Director de televisión”, a pesar de que hasta el momento se gana la vida como herrero y con la ayuda de una tarjeta que le permite sacar alimentos del supermercado gratis.

–Hay un entusiasmo muy grande. Es la primera vez en 200 años de historia que un barrio carenciado tiene su propio canal de televisión, por más que lastimosamente recibamos cosas como cabecitas negras y villeros– afirma Segovia y agrega: “Yo vi muchas cosas aquí que ni hablo… tipos famosos que venían en autos lujosos a comprar drogas, pero ese tema no quiero tocarlo. Haremos el noticiero con cautela, queremos mostrar lo diferente. No te digo la verdad, porque aquí está el bien y el mal, como en todos lados”.

Cuenta que así como los vecinos están trabajando en una red de cloacas de 220 metros, le gustaría construir en el sector de la canchita y la plaza, una plataforma de material y un buen buffet para recibir a los artistas internacionales que vengan de visita a los programas del canal.

La 31 queda en Retiro pero refleja un país: de un lado la villa, la falta de cloacas, la inmigración que viene aquí si no tiene adonde ir, y del otro, los edificios de Libertador, Puerto Madero, el Sheraton, el Hilton, los pisos, los famosos. La 31 es la villa que tiene la costumbre de ser noticia por crecer para arriba. 

Mundo Villa TV. Lo del estudio de televisión surgió hace un año cuando los vecinos se juntaron con la idea de una señal de cable. La 31, debido a las vías, el río, la terminal de ómnibus y el ferrocarril, está aislada comunicacionalmente. No existía –no existe– la posibilidad de colgarse del cable como en otros barrios.
–Hicieron parabólicas y empezaron a decodificar canales de Bolivia, Perú, Paraguay. Ya se había armado una pyme de comunicación que trabajaba con corresponsales en cada villa y necesitaban un permiso. Ahí caí yo –dice y se ríe Víctor Ramos, que trabaja en villas desde la última dictadura, y es periodista, director de cine, guionista y presidente de la asociación internacional SOS discriminación–.
El único servicio que se podía contratar era Directv, a cambio de 150 pesos mensuales más unos mangos que le tiraban a un instalador sin que se enterara la empresa, claro. Los vecinos que solicitaron el abono debieron inventarse una dirección. La mayoría dice vivir en Retiro, pero no en la villa y sí sobre la avenida Libertador. Víctor Ramos pensó en una señal comunitaria con una producción del barrio para hacer contenidos propios. 

Gabriel Mariotto, titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, visitó el barrio y se entusiasmó con la propuesta.  Leer acá la nota completa
Mabel Maidana, Co-coordinadora Comisión Nicolás Casullo
de Medios Audiovisuales en Carta Abierta