Mostrando entradas con la etiqueta SIP. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SIP. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de octubre de 2012

NOS INFILTRAMOS EN LA ASAMBLEA DE LA SIP


Desde las entrañas mismas del monstruo

Nos infiltramos en la Asamblea de la SIP




Por Ernesto Espeche / Las copas de champán, prolijamente acomodadas sobre la bandeja, recorrieron la sala de reuniones del hotel Renaissance. Allí estaban -entre otras personalidades ilustres- representantes de Clarín de Argentina; O Globo y Folha de Brasil; ABC Color de Paraguay; El Tiempo de Bogotá; El Nacional de Caracas; The Washington Post de Estados Unidos. Sí, todos juntos. También nosotros: APAS designó a un periodista avezado en tareas complejas para ingresar al cónclave y obtener información secreta sobre los planes de la resistencia mediática antipopular. Como es lógico, no obtuvimos acreditación oficial. Pero allí estuvimos, llenando las copas de los presentes. Un buen periodista debe, a veces, oficiar de mozo.
En la nota “Una voz al servicio de las dictaduras”, firmada por Natalia Brite, nuestra agencia hizo tiempo atrás una exhaustiva radiografía de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Recomendamos su lectura para obtener un mayor detalle sobre la historia de la institución. Para los fines de esta pieza, sólo bastará remarcar que se trata de una entidad de dudosa visión democrática, que avaló los peores regímenes autoritarios y operó en contra de cada proyecto popular en la región. No podía ser de otro modo: se trata de una organización compuesta por los dueños de los principales instrumentos de construcción de opinión pública en la modernidad y la principal herramienta de poder en el esquema unívoco de las democracias occidentales.
Nuestro enviado especial no logró interceptar algún testimonio de cierta relevancia periodística. Los comentarios, explicaciones y planteos que se escucharon durante las cuatro jornadas no trascienden el umbral de lo obvio, lo que esos mismos medios dicen a puertas abiertas todos los días en cada uno de nuestros países. Sin embargo, pudo captar un dato esencial: el estado anímico de los concurrentes puede graficarse, según nos cuenta, “como el sentimiento de encierro que provoca un gran patio trasero cuyas paredes (tres) lindan con el odio, la desesperación y la resignación”.
Más allá de las aptitudes literarias de nuestro periodista -está preparando su examen final de Literatura en la Facultad y, claro, debemos comprender sus impulsos metafóricos- el clima de la Asamblea se trasluce en un documento final de muy pobre factura.
Si bien el documento no lo dice de modo textual, la SIP asume la representación política de intereses minoritarios que no encuentran salida por vía institucional para atacar, en el campo de la batalla simbólica, a los Estados que despliegan políticas populares de gran impacto social. Quedó atrás aquel tiempo no muy lejano en que los medios hegemónicos administraban sin esfuerzos la reproducción de un sistema de valores y dejaban en manos de la dirigencia política la organización de un Estado afín a sus intereses. Entonces todo estaba más claro. La crisis política institucional que estalló en gran parte de nuestra Patria Grande a comienzos del nuevo siglo dejó a las corporaciones mediáticas en la línea de fuego y con la incómoda necesidad de poner al desnudo sus propios intereses.
El documento no dice nada diferente a lo que esas mismas empresas dicen a diario: “los problemas que afronta la prensa independiente” se explican por la injerencia de algunos gobiernos en el ejercicio de la “libertad de expresión”.
La SIP apela, una vez más, a su construcción mítica por excelencia: la “prensa independiente”. Su verdadero rostro, sin embargo, es el diseño opositor, destituyente o golpista en aquellas latitudes donde los Estados promueven políticas públicas de carácter popular, participativo y democrático. Por ello, cuando hablan en nombre de la “libertad de expresión” no hacen otra cosa que apelar a una vieja conversión que presenta sus intereses privados como si se tratase de derechos de validez universal.
Sigamos. Las conclusiones del encuentro equiparan la situación de Argentina, Venezuela y Ecuador. Según los asistentes, en esos países existe una “feroz ofensiva” que busca “silenciar al periodismo independiente”. Además, cuestionó que la presidenta Cristina Fernández no realice conferencias de prensa y criticó los aspectos medulares de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) sancionada en Buenos Aires por mayoría parlamentaria hace tres años.
Del documento se desprende que la realización periódica de conferencias de prensa ofrecidas por un mandatario es, en sí mismo, un indicador de calidad institucional. Ese supuesto tiene, sin embargo, una clara inconsistencia si se considera, con un mínimo de rigor analítico, que el derecho constitucional de todo ciudadano a conocer los actos de gobierno puede garantizarse mediante múltiples herramientas de divulgación. Los medios -para decirlo de una vez- no son entidades inmaculadas cuya función sea el ejercicio de cierto control de los poderes de la República. La historia se encargó de dejar en el ridículo todo argumento tejido en los márgenes del paradigma objetivista.
De hecho, los anuncios gubernamentales son interpretados a diario por el desbalanceado sistema de medios desde sus propios enfoques editoriales. Sí, en cambio, la ausencia de conferencias de prensa por parte de la Presidenta argentina impide al lobby periodístico socializar la perversa idea de que sus preguntas afloran como la mágica encarnación del sentir popular.
La decisión del gobierno nacional argentino se explica, entonces, por la lógica de un escenario comunicacional cuya característica es la concentración monolítica disfrazada de pluralidad y no la honesta explicitación de las parcialidades intrínsecas a las diferentes miradas sobre los hechos.
El documento de la SIP se anima, sin embargo, a denunciar que la “intolerancia de gobiernos autoritarios constituye los principales problemas que afronta la prensa independiente hoy en el continente”. Sostiene la existencia de una supuesta “ofensiva encabezada por los mismos presidentes de los países que busca silenciar al periodismo independiente en Argentina, Ecuador y Venezuela mediante leyes regulatorias, discriminación de la publicidad oficial e inmensos aparatos mediáticos estatales y privados utilizados para difamar y hacer campañas de desprestigio contra los periodistas”.
La afirmación anterior ratifica la actitud corporativa del poder mediático a escala continental. En rigor, la integración como modelo no es una potestad de los proyectos populares latinoamericanos; los sectores de la derecha regional acumulan décadas de experiencias de articulación estratégica. La gran diferencia reside, como es casi obvio, en el afán libertario, el espíritu emancipatorio y el carácter democrático que acompañan los esfuerzos integracionistas encabezados por los actuales mandatarios y sostenidos por sólidas bases sociales.
La mirada anticubana se mantiene como marca identitaria del organismo: “En Cuba, continúa la política del amedrentamiento, habiéndose detenido en septiembre a 533 opositores”. Y sigue: “en Haití, Venezuela, Honduras y Perú se asiste a un alto grado de violencia contra la prensa”. La SIP, en cambio, no se expresó contra los golpes de Estado en Honduras y Paraguay; ni condenó el intento de derrocamiento de Hugo Chávez en 2002.
Advierte, además, sobre el efecto contagio de la LSCA argentina: “Leyes de prensa que restringen la tarea del periodismo son promovidas en Bolivia, Chile, Ecuador, El Salvador, Perú y Uruguay”.
Y se explaya: “En Ecuador la justicia carece de imparcialidad y continúa agrediendo a medios y periodistas bajo un discurso oficial hostil que genera autocensura, en tanto que en Brasil la justicia sigue fallando en contra de los medios para prohibir dar información”.
Sobre las implicancias del 7 de Diciembre, fecha límite para la adecuación de los monopolios de la comunicación a la normativa vigente en Argentina, advierte: “La amenaza a la prensa independiente puede tener un capítulo oscuro en diciembre, cuando el Gobierno pretende avanzar sobre los medios audiovisuales del Grupo Clarín desconociendo fallos judiciales y normas legales. Esos medios son los pocos que hoy informan con independencia del relato oficial”.
De hecho, la SIP anunció el envío de una comisión especial por este asunto. Aquí los esperamos. El mozo para el cóctel lo garantiza nuestra agencia.
VER ACÁ la nota sobre la SIP a la que hace referencia el autor.
Fuente: Agepeba, 17-10-2012

Mabel Maidana, Co Coordinadora Comisión Nicolas Casullo
de Medios Audiovisuales en Carta Abierta

sábado, 14 de mayo de 2011

SOCIEDAD INTERAMERICANA DE PRENSA: COMUNICADO DE REPUDIO


Comisión "Nicolas Casullo" 
de Medios Audiovisuales
en Carta Abierta

COMUNICADO de REPUDIO

Mayo 7 de 2011.
 
La Comisión "Nicolás Casullo" de Medios Audiovisuales en Carta Abierta, expresa su total repudio a las declaraciones del presidente de la SOCIEDAD INTERAMERICANA DE PRENSA (SIP), GONZALO MARROQUÍN llevadas a cabo en conferencia de prensa en esta Ciudad. 

Esta organización, que desde hace décadas pretenden erigirse en los fiscales del respeto a la libertad de expresión en los países del continente, ignoran totalmente los reclamos de los periodistas, los documentos entregados por nuestro Gobierno Nacional, la vigencia de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, la despenalización de calumnias e injurias; como si fuera poco, defendiendo intereses empresariales corporativos y demostrando carencia de códigos y éticas, hacen gala de una falta de respeto a los DDHH, desestimando con total ligereza los delitos de lesa humanidad al considerar que la apropiación de hijos de desaparecidos "son problemas de familia".

Coordinadores:
Mabel Maidana
Ariel Magirena
Santiago Plaza 

martes, 3 de mayo de 2011

NESTOR KIRCHNER, LA SIP Y EL CLUB DE AMIGOS

Néstor Kirchner y la SIP
 

“No nos vengan a decir cómo funciona la libertad de prensa los que para imponer sus ideas mataron, asesinaron y secuestraron”
Esa declaración fue en el año 2005 en respuesta a un“preinforme” de la SIP sobre la situación de la prensa en la Argentina en el que se emitieron duras opiniones respecto al gobierno argentino y la libertad de prensa. Este preinforme fue complementado con declaraciones de los integrantes de la comisión, en el tono de “El presidente Kirchner preferiría un gobierno sin diarios."

Las declaraciones provocaron rápidas respuestas del presidente Kirchner en distintos discursos.

Durante el acto en el que se entregaron a la Justicia archivos secretos de la SIDE sobre el atentado contra la AMIA sostuvo el presidente Kirchner:  
"Lo digo con absoluta firmeza: en la Argentina las libertades son absolutamente plenas, tanto como para pensar totalmente diferente como para decir lo que uno piensa".

La SIP "está emparentada con el doctor (Claudio) Escribano (subdirector del diario La Nación), quien tanto se ocupó por la libertad de prensa durante la pasada dictadura, y por los periodistas desaparecidos...", agregó con ironía.
"Cuando había periodistas detenidos, periodistas desaparecidos, periodistas torturados, periodistas extorsionados, ahí (realmente) no había libertad de prensa en la Argentina", dijo en referencia a la última dictadura.

Año 2011. Esta es la noticia que se lee en la página oficial de la SIP: 
Miami (29 de abril de 2011).- Una delegación internacional de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se destacará los próximos 4 y 5 de mayo en Buenos Aires, Argentina, con el objetivo de investigar asuntos relativos a la libertad de prensa, en cumplimiento de un mandato adoptado durante la reciente reunión de la institución en San Diego, California.(...) Durante la estadía de dos días en la capital argentina, la delegación internacional tiene previsto reunirse con autoridades del Poder Ejecutivo, Judicial y Legislativo, así como con representantes eclesiásticos, sindicales, de cámaras empresariales, organizaciones no gubernamentales, y con directivos de medios y periodistas. El objetivo es recabar diversos puntos de vista sobre la situación general de la libertad de prensa en el país.(...) El 5 de mayo a las 17:00 horas de Argentina, la delegación tiene previsto una conferencia de prensa para abordar los resultados preliminares de su misión. Tendrá lugar en la sede de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), en el Edificio de la Prensa, Piso 11, Chacabuco 314, Capital Federal.

Por otra parte ADEPA denuncia que "la prensa argentina atraviesa un períodode gravedad creciente, en el que se está avasallando la libertad de expresión" y denunció la existencia de "un clima de intolerancia" que busca "imponer una forma única de concebir la realidad con los parámetros de quienes gobiernan"

Sin embargo ni ADEPA ni la SIP mencionan hechos enumerados en la solicitada publicada hoy por el diario Tiempo Argentino y firmada por infinidad de periodistas y personas vinculadas al mundo de la cultura. 
En el punto 3 dice: "Que el desconocimiento a la ley de los grupos monopólicos de la comunicación constituye una amenaza cotidiana a la libertad de prensa, como se advierte en el Punto 12 de la Declaración de Principios de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH): los monopolios u oligopolios en la propiedad y control de los medios de comunicación conspiran contra la democracia al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del derecho a la información de los ciudadanos." En el punto 5: "Que el manejo oligopólico arbitrario de la producción y reparto de papel de diarios, principal insumo de la prensa gráfica, hoy en manos de una mayoría privada constituída tras un traspaso accionario protagonizado por sujetos físicos investigados en la justicia por la presenta comisión de delitos de lesa humanidad (...) Punto 6: Que hay plena libertad de opinión, pero la difusión de ideas se encuentra amenazada por los monopolios informativos. Y continúa, en total son ocho puntos. Leer acá solicitada completa (Fuente: diario Tiempo Argentino, pag. 26, 3-05-2001).

Si la delegación de la SIP llega a la Argentina es para investigar las denuncias presentadas por ADEPA, las que serán debidamente atendidas y posteriormente, como en un Club de Amigos (que son) la conferencia de prensa se llevará a cabo en las oficinas de  quien ha denunciado y se siente agraviado: ADEPA. 

La sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual democratiza el espacio para multiplicar las voces. Seguramente que lo más importante es que habre el camino para romper el discurso único, hegemonico, el patrimonio de la construcción de sentido por parte de los grupos monopólicos. Sin embargo las maniobras judiciales, siempre el Club de Amigos presente, en este caso la rama judicial, se ha encargado de estirar la aplicación de la Ley en beneficio de los monopolios. El artículo  161 es el motivo central de sus desvelos, es el artículo que los obliga a ajustarse a derecho como permanentemente dice Gabriel Mariotto, el presidente de la Autoridad de aplicación de la ley. 

Sin embargo, apostando a un cambio de gobierno en el 2011 todos los fuegos de artificio fueron puestos a disposición del Grupo. Hasta llegar a instalar la "moda" de las cautelares en la fantasía de ver concretados el sueño de sentar en el sillón de Rivadavia y en las bancas legislativas a sus candidatos, los Amigos, esta vez, de la rama política.
 El presidente del máximo tribunal de la Nación, el Dr. Ricardo Lorenzetti, en un reportaje del día 2 de mayo de 2011 puso coto a las cautelares amigas. Esta es parte de la entrevista donde fija su posición:

–La Corte estuvo involucrada en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual  a partir de varias medidas cautelares. En octubre del año pasado tomaron una determinación acerca de que las cautelares no podían ser indefinidas, a raíz de un fallo del juez Carbone. ¿Fijó un plazo el juez?
–En ese caso en particular, el juez no fijó plazo, entonces fue apelado y está en la Cámara de Apelaciones para vigilar el plazo y, si no lo fija, lo fijaremos nosotros, pero la Corte continuó con esta postura de limitar las cautelares, porque nosotros estamos convencidos de que hay una distorsión de las medidas cautelares. Hay que discutir de fondo, y la cautelar no puede anticipar la decisión definitiva. Esto es algo normal, todo lo que se enseña en la Facultad de Derecho, pero en la práctica, a veces se consigue una cautelar y nadie mueve mucho el juicio, entonces la cautelar dura cuatro, cinco o seis años, y esto no es bueno. Nosotros hemos dictado varias sentencias diciendo que hay un abuso de las cautelares. Las cautelares están bien, pero el abuso no.  
–¿Si no lo hace la Cámara, apelarán a la Corte?
–Si, así lo ha manifestado el Estado Nacional. La Corte ha dicho que la cautelar no puede anticipar la decisión definitiva y no puede ser ilimitada. No puede durar todo el tiempo sin que se resuelva la cuestión de fondo. El juez dirá ese artículo es constitucional o no, otro juez revisará, y después llegará a la Corte. Lo que no se puede hacer es no decir nada y dejar que no se aplique por una cautelar. Lo correcto es que las cautelares tengan un límite. La Corte no lo fijó porque en ese momento no estaba planteado así . Sí dijo que debía haber un plazo razonable. Así funciona el proceso judicial, pero las ideas están claras: los procesos deben tener una sentencia de fondo. Lo mismo pasa en materia penal: todas son medidas cautelares, las  de prisión preventiva, pero nunca se llega a la cuestión de fondo, y los procesos duran demasiado. Hay que hacer un esfuerzo para acortar la duración de los procesos y resolver las cuestiones de fondo. Ver acá reportaje completo.
(Fuente: diario Tiempo Argentino, 2-05-2011)


Una breve historia, también de amigos:  
En Miami hay un edificio que lleva el nombre de Jules Dubois. Está ubicado en el número 1801 South West de la Tercera Avenida y alberga las instalaciones de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), fundada en La Habana en 1943, durante la dictadura del ex sargento convertido en general Fulgencio Batista.

¿A qué se debe el honor? Luego de ser instructor militar en Fort Leavenworth (Kansas), el coronel Dubois se metamorfoseó como reportero del Chicago Tribune y “refundó” la organización en 1950 en Nueva York. 
Desde entonces la SIP dejó de ser un ámbito más o menos plural y se transformó en lo que es hasta hoy: un cartel de empresarios, dueños de periódicos, revistas, canales de televisión y emisoras de radio, muchos de los cuales dejaron de ser periodistas hace muchos años para convertirse en hombres de negocios. 
Estados Unidos consideró que el Coronel de inteligencia militar Jules Dubois prestó servicios distinguidos a su país, por eso yace en el cementerio de Arlington.

 1957. Perón escribió en Los vendepatria, publicado en el exilio en 1957:

“Si algún mandatario, en uso de su derecho que no se le niega a estos empresarios de la falsedad, se decide a tener sus propios órganos de opinión o tomar medidas en defensa de los intereses nacionales limitando la licencia y la procacidad de los «órganos encadenados», mediante una censura apropiada, entonces todas las agencias de noticias también encadenadas, comienzan a cursar despachos con «noticias» en los que se tendrá buen cuidado de decir que se trata de un «dictador» y que el régimen es «totalitario» o «antidemocrático» y a renglón seguido se comienza a hablar de una revolución, mientras viaja el inefable Jules Dubois para anunciarla”.

Desde Néstor Kirchner al General Perón el recorrido que hizo este texto, todo dice que el poder de las corporaciones de medios continúa imperturbable. Sin embargo se perciben cambios, una generación dispuesta a dar la Madre de Todas las Batallas y un marco legal que permite la democracia plena y garantiza la libertad de expresión para todas las voces. Estamos en eso.
Mabel Maidana, Co-coordinadora Comisión Nicolás Casullo de
Medios Audiovisuales en Carta Abierta.
(Matilde Sosa y Tito Bardini están en el texto)


viernes, 6 de noviembre de 2009

La verdad de la SIP en América Latina

El lunes 9 de noviembre comienza en Buenos Aires la 65° Asamblea de la SIP en Buenos Aires. No casualmente convocan de la siguiente manera: ÚNASE A LA DEFENSA DE LA LIBERTAD DE PRENSA EN BUENOS AIRES. Ni tampoco es casualidad que uno de los párrafos del texto inicial diga que: "La agenda de la asamblea prevé la discusión sobre las legislaciones que afectan la libertad de prensa en Argentina, Ecuador y Venezuela." Ver acá la convocatoria, el programa y los oradores que participarán de la Asamblea que se desarrollará en el Hotel Hilton. "Respecto de la libertad de prensa en la Argentina se nota un clima de agresividad, una actitud de revanchismo contra la prensa que no es buena porque los pueblos deben dialogar y tienen el derecho constitucional e inalienable de estar informados". Frase pronunciada por don Julio Muñoz, Director Ejecutivo de la SIP y publicada por el gran defensor de la libertad de empresa, el diario Clarín. Leer más acá. La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, el instrumento democrático que permitirá con su implementación la distribución de la palabra y el acceso de las expresiones de la comunidad a los medios, se ha convertido en la gran molestia que perjudica el desarrollo de los buenos negocios. Es oportuno, entonces, conocer la actividad que ha desplegado tan "magna" institución visitante - la SIP - en Latinoamerica en las décadas recientes.
Una voz al servicio de las dictaduras Natalia Brite
Desde sus inicios, la SIP fue la punta de lanza de los intereses estadounidenses en la región. El gendarme de la “libertad de expresión” avaló dictaduras y atacó a gobiernos populares y democráticos. En 1951 se llevó adelante una reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en Montevideo. El periodista José Steinsleger retrata pasajes de ese encuentro en su artículo “SIP: mordaza de libre presión”.
Allí recuerda que Miguel Otero Silva, entonces propietario del diario El Nacional de Caracas, calificó de "tendencioso" un informe de la entidad en el que el dictador nicaragüense Anastasio Somoza aparece casi "como un ángel tutelar de la libertad de pensamiento, a la vez que se ponen como arquetipos de la democracia al chileno González Videla y a los dictadores bolivianos”. Otero Silva también admitió que le “daba vergüenza ver en aquella asamblea de Montevideo a los esbirros intelectuales de Rafael Leónidas Trujillo bramando en la tribuna para decir que Perón era un tirano y que en su país, en cambio, se disfrutaba de una absoluta libertad de pensar." A efectos de desarrollar el núcleo duro del ideario de la SIP, repasemos cuál era el contexto de aquel cónclave de 1951 en relación con los gobiernos a los cuales hizo referencia ese informe. En Nicaragua detentaba el poder el golpista Anastasio Somoza, quien mantuvo su dictadura desde 1937 hasta 1956. Antes fue Jefe Director de la Guardia Nacional desde donde, en momentos de la ocupación norteamericana, luchó junto a los marines contra las fuerzas del líder guerrillero Augusto César Sandino, cuyo asesinato finalmente planeó y ordenó. Cuando las fuerzas estadounidenses evacuaron el país, dejaron al general Somoza como encargado de la defensa. Luego de esto, su ascenso en el poder siguió hasta que, en 1934, encabezó la revuelta que derrocó al presidente Juan Bautista Sacasa. El dictador era elogiado por la SIP. En Chile gobernaba el liberal Gabriel González Videla quien llegó al gobierno con el aval de radicales, comunistas y demócratas en 1946. Pero durante su mandato traicionó su alianza política con el Partido Comunista y fue un aliado de la política norteamericana. Dictó la Ley de Defensa de la Democracia, mediante la cual se prohibía la existencia de la orgánica comunista, y reprimió violentamente las protestas sociales (en particular, las de los mineros). También rompió relaciones diplomáticas con la Unión Soviética y los demás países del llamado "bloque oriental". Años más tarde, ya fuera de la órbita del gobierno, en 1973 tomó un papel activo en la oposición al gobierno socialista de Salvador Allende y hasta su muerte (en 1980) colaboró con la dictadura militar de Augusto Pinochet como vicepresidente del Consejo de Estado. La SIP avaló a todos los golpistas y violadores de la Constitución. Desde 1935, Bolivia estaba gobernada por militares nacionalistas que habían protagonizado la Guerra del Chaco. En 1951 tomó el poder una junta militar con el general Hugo Ballivián a la cabeza, luego de que la elite política-minera impidiera la asunción del líder del Movimiento Nacionalista Revolucionario, Víctor Paz Estenssoro, electo en las elecciones presidenciales de 1951. Empresarios y golpistas fueron aplaudidos por la SIP. República Dominicana estaba, a mitad de siglo, bajo la sombra del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina, quien llegó al poder luego del golpe de Estado a Horacio Vásquez en febrero de 1930. Trujillo, en 1952 fue recibido por el tirano español Francisco Franco. Su política fue de franca connivencia con los intereses norteamericanos, de frontal anticomunismo y, en los 31 años que se mantuvo en el poder, toda tortura o condena era borrada y negada. Una muerte era encubierta en un accidente o sus supuestos autores encarcelados. En 1961, Trujillo mandó a asesinar a las reconocidas hermanas Mirabal (Patria Mercedes Mirabal, Minerva Mirabal, y María Teresa Mirabal) férreas activistas opositoras a la dictadura. La dictadura, en todas sus etapas, fue saludada por la SIP. Juan Domingo Perón cursaba aún la primera presidencia en 1951. Su gobierno se caracterizó por la organización y desarrollo del movimiento obrero y por la industrialización del país a partir de la gestación de una burguesía nacional, en el marco del modelo keynesiano. Su gestión fue fuertemente repudiada por la SIP, sobre todo cuando, con discusión parlamentaria mediante, expropió el diario La Prensa, histórico vocero de los sectores conservadores y difusor del liberalismo económico. El diario pasó a manos de la central obrera. El trabajo de la SIP en el derrocamiento del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz, ocurrido en 1954, puede también observarse en documentos de la CIA, desclasificados en 1999, y recogidos en el libro “La CIA en Uruguay” del historiador Roberto García (Doc. Nº 135875, 12 November 1953 y Doc. Nº 913376, 16 February 1954), que detalla los apoyos hemisféricos para el plan de desinformación. En la época de las dictaduras en el Cono Sur, entre las décadas de 1960 y 1970, descubrimos nuevos capítulos del terrorismo informativo a cago de la SIP. Tienen que ver con su papel en la oposición a la Unidad Popular de Chile que llevó a Salvador Allende a la presidencia en 1970. La acción estuvo encabezada por el diario El Mercurio, cuyo director y propietario, Agustín Edwards, era el vicepresidente de la SIP. Al respecto puede revisarse el documental “El diario de Agustín”, realizado por estudiantes de la Universidad de Chile y estrenado hace dos años. Tal como lo relata Steinsleger, “según investigaciones del Senado de Estados Unidos, el llamado Comité de los 40 autorizó a la CIA a una operación secreta de propaganda el 14 de septiembre de 1970. Menos de una semana después, la SIP emitió en Washington un comunicado que denunciaba las amenazas a la ‘libertad de prensa’ en Chile por los comunistas y sus aliados marxistas". Edwards, en 1970, llegó a reunirse con Richard M. Helms, director de la CIA. El periodista chileno Hernán Uribe señala que “la CIA manejó la gran prensa local y a los afiliados de la SIP. El Mercurio recibió millones de dólares para librar una campaña mediática de descrédito contra el gobierno de Allende”. En 1974, la sociedad de patrones mediáticos decretó que el peor enemigo de la libertad de prensa en el continente era el gobierno nacionalista peruano de Juan Velasco Alvarado. Esa administración les había hincado el dedo en el ojo con algunas medidas de expropiación de la gran prensa. Pero mientras se preocupaban desde Miami en hacer estas denuncias, la brutal represión y el amordazamiento en las dictaduras de Chile y Uruguay eran prácticamente ignorados por los amos de la prensa. Aunque a simple vista resulte contradictorio, en 1978 la SIP realizó una visita a Argentina con el objetivo de relevar la situación de la prensa en la dictadura (1976-1983), e hizo públicas sus críticas. De aquella actitud podrían inferirse valores democráticos por parte de la SIP. Sin embargo, esa actitud de la gremial patronal mediática respondía al dictado del Departamento de Estado y de la CIA, toda vez que había sido instruida en el sentido de respaldar la posición adoptada un año antes por la administración estadounidense de Jimmy Carter, quien dio un vuelco a la política exterior que había promovido el golpismo en la región. Por su parte, los principales animadores de la SIP en este país, como el diario La Nación, entre otras empresas mediáticas se encolumnaron detrás de la dictadura y avalaron las practicas terroristas de Estado de la misma. La vinculación de los amos de la prensa con los golpes militares del Cono Sur dejó sus huellas. En el año 2000, Danilo Arbilla Frachia asumió la presidencia de la SIP. Este personaje fue, nada más y nada menos, que director del Centro de Difusión e Información de la Presidencia de Uruguay durante la dictadura de Juan María Bordaberry. Durante la estadía de Arbilla en el gobierno de facto se produjeron clausuras de medios, allanamientos de redacciones y se encarceló y torturó a decenas de periodistas, entre ellos al histórico dirigente de la Asociación de la Prensa Uruguaya, Rubén Acasuso, y al periodista y dirigente sindical Héctor Rodríguez. En abril de 2002, en ocasión del golpe de Estado contra el presidente de Venezuela Hugo Chávez, la SIP se sumó a fenomenal acción mediática contra la democracia en ese país. Lejos de repudiar al golpe, en las resoluciones de su Asamblea Anual, la SIP no hizo mención alguna a los episodios de abril de aquél año. Sin embargo sí se encargó de seguir descargando su odio contra gobierno popular repuesto: “en un clima de hostigamiento continuo a la prensa en Venezuela se gesta ahora un proyecto de la denominada Ley Orgánica de Participación Ciudadana que contiene la creación de un Consejo Nacional de Vigilancia de los Medios de Comunicación Social integrado por asociaciones vecinales que tendrían facultades para imponer multas o decretar el cierre de cualquier medio de comunicación que infrinja sus presuntas disposiciones”. Luego, durante el sabotaje petrolero contra el gobierno venezolano, los medios privados no hicieron más que transmitir mensajes de división y odio para derrocar a Chávez. La SIP guardó cómplice silencio. Sí hizo una férrea defensa de Radio Caracas Televisión (RCTV) cuando el Ejecutivo Nacional decidió, en 2007, no renovar la concesión a esa empresa, haciendo uso de sus facultades legales y constitucionales, acordes con el derecho internacional. En 2003, la consejera de Seguridad Nacional estadounidense, Condoleezza Rice, ordenó a la Asamblea General de la SIP, apoyar al gobierno boliviano de Gonzalo Sánchez de Losada. En ese momento, Bolivia estaba envuelta en un gran estallido social, en el cual su pueblo exigía la renuncia del presidente tras el asesinato de más de 80 personas por la represión policial. Sin embargo, en el año 2006, la SIP señaló que en Bolivia estaba en peligro la libertad de prensa. El pecado que hizo merecer estas denuncias fue el propósito del presidente Evo Morales de apoyar la formación de una red de medios comunitarias. Respecto del golpe de Estado que vive Honduras desde hace cuatro meses, la SIP simplemente ha emitido expresiones del tipo “lamentamos las limitaciones a la libertad de prensa que sufren los medios de comunicación opuestos al golpe de Estado”. Asimismo, en sus comunicados se refiere al gobierno de facto de Roberto Micheletti como “nuevas autoridades” o “nuevo gobierno”. A esto se suman diversas denuncias, por parte de periodistas que resisten el golpe, respecto de actuaciones de socios de la SIP en el derrocamiento de Manuel Zelaya. Se trata de Carlos Roberto Flores Facussé, ex presidente de Honduras y dueño del periódico La Tribuna, y Jorge Canahuati Larach, el multimillonario dueño de los diarios La Prensa y El Heraldo. Ambos aparecen entre los conspiradores que han iniciado el proceso golpista. Artículo publicado en Corresponsales del Pueblo por Eduardo. Mabel Maidana Co-Coordinadora Comisión "Nicolás Casullo" de Medios Audiovisuales en Carta Abierta

jueves, 5 de noviembre de 2009

COMUNICADO - Encuentro Internacional en Apoyo a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

ENCUENTRO INTERNACIONAL

EN APOYO A LA LEY DE MEDIOS

Al cumplirse el primer mes de la aprobación de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, diversas organizaciones vinculadas al periodismo y la comunicación, organizaron para el próximo lunes 9 de noviembre un encuentro internacional con especialistas, catedráticos, periodistas y sindicalistas, para tratar entre otros temas la participación popular en la comunicación y la relación entre los medios y la democracia.

Este encuentro fue convocado a propuesta de FARO de la Comunicación y se sumaron diversas agrupaciones políticas, de la comunicación y sindicales. Su organización y financiamiento corrió por cuenta de las entidades convocantes y no tiene el auspicio de ninguna representación extranjera, como, con mala fe, se ha afirmado. Tampoco ha tenido la intención de promover actitudes en contra de ninguna entidad en particular, sino la de colaborar en la amplia discusión surgida en el país, a raíz de la promulgación de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Adjuntamos el programa y las organizaciones convocantes.

Hugo Barcia

Presidente

Gustavo Granero

Vicepresidente

Enrique Masllorens

Julio Fernández Baraibar

Integrantes de la Comisión Directiva

1º ENCUENTRO INTERNACIONAL

MEDIOS Y DEMOCRACIA EN AMÉRICA LATINA

9 de noviembre de 2009

FATPREN, Solís 1158

Ciudad Autónoma de Buenos Aires

PROGRAMA

9.30 hs.- Acreditaciones de los participantes

10.00 hs- Los monopolios mediáticos y la uniformización de la opinión pública

Panelistas: Silvia Vázquez (Diputada Nacional); Horacio Arreceygor (Sec.Gral. COSITMECOS); Néstor Busso (FARCO), Luis Lázzaro (Coordinador Gral.COMFER).

14.30 hs.- Participación popular o video política

Panelistas: Ana Jaramillo (Rectora Universidad Nacional de Lanús), Edgardo Esteban (Corresponsal Telesur), Eduardo Márquez (FECOLPER-Colombia), Luis Curbelo (APU-Uruguay), Sandra Russo (periodista).

16.30 hs.- Situación de los medios en Latinoamérica

Panelistas: Néstor Cantariño (SATSAID), Karen Cepeda (Colombia), Rubén Hernández (APU-Uruguay), Jorge Escalante (APH- Honduras), Damián Loreti (catedrático y asesor laboral).

18.30 hs.- Hacia la democratización de los medios en América Latina

Gabriel Mariotto (interventor del COMFER); Roberto Hernández Montoya (Venezuela); Celso Schoereder (Sec. Gral FENAJ - Brasil), Andrés Izarra (Presidente de Telesur).

Organizan:

Faro de la Comunicación, Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT) FATPREN (Federación Argentina de Trabajadores de Prensa), Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo, COSITMECOS (Confederación Sindical de los Trabajadores de los Medios de Comunicación Social), Sindicato Argentino de Televisión (SATSAID), Los 100 -Agrupación de Periodistas y Trabajadores de la Comunicación-, Comisión “Nicolás Casullo” de Medios Audiovisuales en Carta Abierta, Movimiento Peronista Bloguero, COPLA (Comunicación y Política para el Proyecto Nacional), FARCO (Foro Argentino de Radios Comunitarias), ARBIA (Asociación de Radiodifusoras Bonaerenses y del Interior de la República Argentina), La CORAMECO (Confederación de Radios y Medios de Comunicación de Argentina), Grupo Nuestra América “La Vallese”, Corriente Causa Popular, Corriente Política Enrique Santos Discépolo, Organización Nacional Peronismo Militante, JP La Cámpora, Patria y Pueblo, Movimiento Evita (Cap. Fed.), Soberanía y Liberación, Peronismo 26 de Julio, Partido de la Concertación, Agrupación Encuentro de Prensa (Cap. Fed.), Frente Transversal Nacional y Popular, Partido Comunista Congreso Extraordinario, Agrupación Zupay y Centro Social y Político San Telmo en la Red K (Cap. Fed.), Mesa Nacional Juventud Universitaria Peronista (JUP), Instituto Nacional y Popular de Estudios Políticos y Culturales, Agrupación Aluvión Militante, RADIO AM 530 La Voz de las Madres, Partido de la Izquierda Democrática, Comunicadores Nacionales, Movimiento Universitario Evita (MUE), Encuentro Nacional Prensa Latinoamericanista (ENPL), Centro de Investigación en Política y Economía (CIEPE), Movimiento Independiente Latinoamericanista Estudiantil (MILES).